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Avistamiento de especies, una experiencia sostenible


Costalegre, Jalisco, se posiciona como un referente nacional de turismo de naturaleza, al ofrecer experiencias que promueven la observación de fauna en su hábitat natural bajo un enfoque de conservación

La región de Costalegre, Jalisco, se posiciona como un referente nacional de turismo de naturaleza, al ofrecer experiencias que promueven la observación de fauna en su hábitat natural bajo un enfoque de conservación. Conformada por humedales, áreas protegidas y ocho sitios Ramsar, esta franja del litoral jalisciense se ha consolidado como un santuario de biodiversidad, con rutas de ecoturismo que combinan el respeto por el entorno con la participación activa de comunidades locales.

Una de las actividades más representativas es el tour de avistamiento de aves en la presa Cajón de Peña, ubicada en el municipio de Tomatlán. Conocida como el “corazón de Costalegre”, esta zona alberga una gran diversidad de especies, muchas de ellas endémicas o migratorias, que encuentran en este ecosistema condiciones ideales para su desarrollo. El recorrido “Ecos de la Presa” permite a los visitantes explorar el entorno natural a través de caminatas y paseos en lancha, al tiempo que se adentran en las tradiciones locales y en las iniciativas comunitarias de preservación ambiental.

Durante el trayecto es posible observar más de 50 especies de aves, entre las que destacan el Pijije Alas Blancas, el Tecolote Bajeño, el Búho Café, la Garza Tigre y el Caracara Quebranta huesos. La actividad ha sido impulsada por la Dirección de Turismo de Tomatlán, en colaboración con Natural En counters, organización liderada por el reconocido ornitólogo Dr. Greg R. Homel, quien ha subrayado el potencial de la región como uno de los ecosistemas más diversos y vírgenes del occidente mexicano. Esta experiencia se realiza únicamente con reservación previa y en grupos limitados por embarcación, para garantizar tanto la seguridad de las especies como una experiencia íntima y educativa para los visitantes.

Otra opción que ofrece Costalegre es el avistamiento de murciélagos marinos en Punta Pérula, municipio de La Huerta. Cada atardecer, miles de murciélagos emergen de una cueva situada frente al mar, en un fenómeno natural poco común en otras partes del país. Esta actividad se lleva a cabo a bordo de embarcaciones pequeñas que salen desde el muelle local una hora antes del ocaso y se posicionan cerca del sitio de salida de los murciélagos, respetando los tiempos de observación y las condiciones del entorno. El recorrido, de aproximadamente 30 minutos, también permite apreciar los islotes de la Bahía de Chamela, como Isla Cocinas e Isla Pajarera, acompañados de guías especializados que explican la importancia ecológica de estas especies y su papel en el ecosistema costero.

Ambas experiencias reflejan el compromiso de la región con un modelo de turismo que prioriza la conservación, la educación ambiental y el beneficio directo para las comunidades. La riqueza biológica de Costalegre se manifiesta no sólo en la variedad de aves o mamíferos alados que habitan sus paisajes, sino también en la forma en que ha sabido transformar esta diversidad en un motor de desarrollo sustentable.

Para quienes buscan una forma diferente de viajar, en contacto con la naturaleza y con conciencia ambiental, Costalegre ofrece una alternativa que conjuga belleza escénica, aprendizaje y aventura. Ya sea en la serenidad de una presa rodeada de aves o en el mágico vuelo de murciélagos al anochecer, este destino reafirma su vocación como un refugio de vida silvestre y un modelo emergente de turismo responsable en México.

Fotografía: Cortesía Prensa Costalegre