¿Cómo Pueden las Empresas Comenzar a Incorporar la Circularidad en sus Procesos?
El 20 de enero, México promulgó su nueva Ley General de Economía Circular, marcando un nuevo capítulo para las empresas que operan en el país al establecer mayores expectativas en torno a la medición, el seguimiento y la presentación de informes relacionados con el uso de materiales, la generación de residuos y los procesos de producción circular.
Con la nueva ley, se espera que las empresas puedan integrar la circularidad en sus procesos, por ejemplo, mediante el diseño de productos que puedan repararse, reutilizarse o reciclarse, o mediante el establecimiento de programas de devolución de productos al final de su vida útil.
El gobierno también refuerza las medidas contra el greenwashing al prohibir que las empresas realicen afirmaciones de sostenibilidad que sean engañosas o que no puedan ser verificadas.
¿Qué pasos pueden tomar las empresas para cumplir con la nueva ley?
UL Standards & Engagement, una organización sin fines de lucro, ofrece a las empresas un marco técnico claro y coherente a través de su estándar UL 3600, Estándar para Medir y Reportar Aspectos de Economía Circular de Productos, Sitios y Organizaciones. Este estándar está diseñado para proporcionar una base técnica sólida para evaluar iniciativas de sostenibilidad, particularmente aquellas enfocadas en la eliminación de residuos, la reutilización de materiales y la regeneración de recursos naturales.
Este estándar se estructura en torno a dos componentes fundamentales: metodologías para medir los flujos de materiales y herramientas analíticas para evaluar los impactos asociados con dichos flujos. Esta estructura permite a las organizaciones obtener una visión integral de su desempeño, considerando tanto las operaciones directas como los efectos más amplios vinculados a los productos que fabrican y su papel dentro de la cadena de suministro.
Una de las principales fortalezas de UL 3600 es su capacidad para respaldar afirmaciones de sostenibilidad, ayudando a eliminar el greenwashing. Las empresas que cumplen con el estándar reciben un informe que comunica de manera clara su desempeño en materia de economía circular. Al basarse en métricas comparables, el estándar mejora la claridad y la coherencia en los informes de sostenibilidad.
Además, el estándar UL 3600 puede servir como punto de referencia para el desarrollo de estándares específicos por producto y apoyar a sectores clave como la manufactura, la energía, la industria automotriz y los bienes de consumo. Su aplicación puede contribuir a una toma de decisiones más informada tanto a nivel corporativo como en el diseño e implementación de instrumentos de política pública.
Fotografía: Cortesía de UL Standards & Engagement
















