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La tecnología y el talento diverso como motor del desarrollo sostenible


Alejandra Sandoval*

El Día Mundial de la Ingeniería para el Desarrollo Sostenible nos recuerda algo fundamental: las grandes transformaciones no ocurren por accidente, sino por diseño. En 2026, ese diseño ya no puede pensarse sin Inteligencia Artificial (IA), sin infraestructura digital resiliente y, sobre todo, sin diversidad de talento en el centro de la innovación.

La ingeniería hoy es algorítmica, distribuida, interconectada. Desde sistemas de banca digital capaces de prevenir fraudes en tiempo real hasta modelos predictivos que optimizan el consumo energético o cadenas de suministro más eficientes, la tecnología se convirtió en la arquitectura invisible del desarrollo sostenible.

Según la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO), el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) depende en gran medida de soluciones de ingeniería capaces de escalar con eficiencia y responsabilidad. En paralelo, el Foro Económico Mundial (WEF) advierte que la IA será una de las tecnologías con mayor impacto transversal en productividad, eficiencia energética y toma de decisiones estratégicas en los próximos años. La pregunta ya no es si la IA participará en el desarrollo sostenible, sino cómo lo hará.

IA, infraestructura y sostenibilidad: una ecuación inevitable

Actualmente, la sostenibilidad ya no puede entenderse únicamente como una agenda ambiental. Es también resiliencia digital, ciberseguridad, trazabilidad de datos y modernización tecnológica. Las organizaciones, tanto públicas como privadas, necesitan arquitecturas seguras y eficientes, capaces de reducir fricciones, optimizar recursos y disminuir costos operativos.

Gartner proyecta que el gasto mundial en TI crecerá un 10,8 % en 2026, alcanzando un total de 6,15 billones de dólares, con un fuerte impulso en software, servicios digitales y centros de datos. Este crecimiento, sin embargo, debe estar alineado con criterios de eficiencia energética, seguridad y gobernanza tecnológica. No sólo se trata de innovar más rápido, sino de hacerlo con conciencia ambiental.

La ingeniería aplicada a la IA permite optimizar redes eléctricas, mejorar modelos de predicción climática, automatizar procesos industriales con menor desperdicio y fortalecer la seguridad digital en sectores críticos. Pero estos avances requieren una condición indispensable: talento capacitado y multidisciplinario.

Diversidad: el factor estructural de la innovación sostenible

Aquí es donde el ángulo cambia. Porque hablar de ingeniería para el desarrollo sostenible sin hablar de diversidad sería una contradicción.

Datos de ONU Mujeres y del WEF coinciden en que la participación femenina en carreras STEM (Ciencia, Tecnología, Ingeniería y Matemáticas) sigue siendo significativamente menor al promedio general, pese a que los equipos diversos demuestran mayor capacidad de innovación y mejor desempeño financiero. A nivel global en 2026, las mujeres representan solo el 35 % de los graduados en áreas STEM, según cifras de UNESCO.

¿Por qué importa esto para el desarrollo sostenible? Porque los problemas complejos requieren miradas diversas. La ética en la IA, la inclusión financiera digital, el diseño de soluciones accesibles o la mitigación de sesgos algorítmicos no pueden resolverse desde una única perspectiva.

En el contexto tecnológico actual, la diversidad no es una cuestión reputacional; es una ventaja competitiva. Las organizaciones que integran equipos diversos tienden a anticipar mejor riesgos, diseñar productos más inclusivos y comprender con mayor profundidad las necesidades de distintos segmentos sociales.

Por ello, las empresas deben valorar que la incorporación de modelos de desarrollo responsables es clave para no quedar rezagadas frente a aquellas que entiendan que la tecnología no es un fin, sino un habilitador estratégico.

Estoy convencida de que la infraestructura digital que hoy se construye —desde sistemas de pagos hasta plataformas de datos, desde soluciones cloud hasta arquitecturas de ciberseguridad— definirá la competitividad en la próxima década y el desarrollo sostenible debe ser impulsado por ingeniería bien diseñada, por sistemas inteligentes gobernados con ética y por equipos diversos capaces de construir soluciones con propósito.

En este escenario, contar con aliados tecnológicos estratégicos se vuelve determinante. No basta con incorporar herramientas de IA o migrar a la nube; es necesario integrar tecnología, talento y visión de largo plazo bajo una lógica de responsabilidad y resultados. Compañías como Baufest entendemos que la ingeniería para el desarrollo sostenible implica acompañar a las organizaciones en la modernización de su infraestructura digital, fortalecer su ciberseguridad y diseñar soluciones inteligentes alineadas con objetivos de negocio y criterios ESG. Porque, la diferencia no está solo en quién adopta la tecnología, sino en quién sabe implementarla con propósito, ética y un impacto real y medible.

*Líder en Soluciones de Sostenibilidad de Baufest.

Fotografía: Cortesía de Baufest