México, entre los países con mayor preocupación por la transición energética. 81 % está preocupado por el cambio climático, 76 % considera que el país depende demasiado de energía extranjera y 58 % teme cortes de electricidad
El más reciente estudio de Ipsos “Barómetro de la transición energética 2026”, nos demuestra como la transición energética ya no está impulsada únicamente por el cambio climático, sino también por la preocupación de la población por el costo de la energía, la seguridad del suministro y la confianza en la infraestructura eléctrica.
A nivel global, la asequibilidad y la seguridad energética se consolidan como las principales inquietudes, mientras que México destaca por registrar niveles elevados de preocupación en prácticamente todos los rubros, especialmente en asequibilidad, seguridad e impacto climático.
El aumento en los costos de la energía está considerado como una de las principales preocupaciones a nivel mundial, el 76 % afirma estar preocupada por esta situación. México se ubica solamente 1 punto porcentual por debajo del promedio global, con 75 % de los encuestados preocupados por este incremento en los costos de la energía.
A nivel global, el 59 % de los entrevistados señalaron que en su hogar limitan el uso de calefacción o aire acondicionado para ahorrar dinero, Francia (73 %), España (71 %) y Chile (69 %) presentan las cifras más altas. En nuestro país, el 58 % también afirma haber reducido el uso de estos servicios para disminuir el gasto energético.
Para más de la mitad de los mexicanos (57 %) en el último año se volvió más difícil pagar las cuentas de energía del hogar, México también figura entre los países con mayor crecimiento en esta preocupación, al registrar un incremento de 7 puntos porcentuales. Otro 54 % se mostró preocupado por el aumento en el precio de la energía generando reducción en otros gastos de sus hogares, reflejando un impacto importante en la economía.
En México, el 76 % comparte la preocupación de que el país depende demasiado de fuentes de energía extranjera, seis puntos por encima del promedio mundial. En cuanto a la independencia energética, el 61 % respalda esta postura, demostrando el interés hacia la autosuficiencia del país.
Los mexicanos consideran que el gobierno debería priorizar mantener bajos los precios de la energía aun cuando ello implique mayores emisiones contaminantes (55 %), mostrando que, para muchos ciudadanos, la asequibilidad continúa siendo una prioridad inmediata frente a los objetivos climáticos.
La confianza en la infraestructura eléctrica continúa siendo limitada. El 46 % de las personas confía en que su región contará con suficiente electricidad para satisfacer la demanda futura, para los mexicanos el porcentaje es similar, el 44 % considera que la infraestructura eléctrica sí podrá responder a esta nueva demanda, mostrando una percepción más favorable que en la mayoría de los países desarrollados.
Un poco menos de la mitad (45 %) de los entrevistados considera que la demanda futura de electricidad podrá satisfacerse únicamente mediante energías renovables. En nuestro país el 52 % comparte esta percepción con una visión optimista sobre el potencial de las energías limpias.
El 58 % de los mexicanos teme que durante los próximos meses el país experimente cortes de energía no planificados, situándonos 19 puntos por encima del promedio mundial y entre los niveles más altos del estudio, únicamente por debajo de Perú, India, Argentina y Sudáfrica.
El cambio climático continúa siendo una de las principales preocupaciones globales. Los fenómenos que generan mayor inquietud son: las tormentas e inundaciones (63 %), las olas de calor (63 %) y la sequía o escasez de agua (60 %), seguidos por el smog (59 %), los incendios forestales (55 %) y el aumento del nivel del mar (49 %). En general, México se ubica entre los países con mayores niveles de preocupación frente a casi todos estos riesgos.
La preocupación por el cambio climático en México asciende a 81 %, ubicándose como el segundo país con mayor nivel de preocupación, únicamente detrás de Chile (82 %) y 18 puntos por encima del promedio mundial. Otra de las principales preocupaciones para los mexicanos es la sequía, con 85 %, colocándose como el segundo país más preocupado del mundo, únicamente detrás de Turquía (87 %).
En México el smog y la mala calidad del aire es una preocupación que alcanza al 79 %, ubicando al país entre los tres niveles más altos del estudio, junto con Indonesia y Tailandia.
“Los resultados del estudio nos muestran que existe consenso sobre la necesidad de acelerar la transición energética. A nivel global, el 67 % de los entrevistados apoya en invertir en energías renovables, mientras que en México el respaldo alcanza el 76 %. Del mismo modo, el 63 % de los mexicanos está de acuerdo con promover políticas públicas que fomenten la eficiencia energética mediante la adopción de tecnologías de calefacción y refrigeración más eficientes. Estas cifras evidencian que los mexicanos están conscientes de la importancia de un futuro energético más sostenible y eficiente”, destacó Fernando Álvarez Kuri, Senior Business Director para Ipsos en México.
La energía solar es la fuente con mayor respaldo en México, el 90 % de los mexicanos apoya ampliar su desarrollo en el país, seguidos por la hidroeléctrica y eólica con un 84 %. El gas natural obtiene el apoyo de 61 % de los mexicanos, considerablemente menor al registrado por las fuentes renovables.
La energía nuclear divide más la opinión pública. En México, 49 % apoya ampliar su desarrollo, una cifra superior al promedio global (41 %), mientras que el carbón es la fuente energética con menor respaldo, apoyada solo por un 34 %.
Estos son los resultados de una encuesta realizada por Ipsos en 31 países a un total de 23,704 adultos a través de su plataforma en línea Global Advisor.
Fotografía: Cortesía de Ipsos














