La reunión del Tratado Antártico llega a su fin en Hiroshima y ASOC insta a las Partes a cerrar la brecha entre la alarmante evidencia científica y la demora de las políticas
Concluyeron la 48ª Reunión Consultiva sobre el Tratado Antártico (RCTA) y la 28ª reunión de su Comité para la Protección del Medio Ambiente (CPA) en la histórica ciudad de Hiroshima.
Si bien la reunión tuvo como foco principal la paz, la ciencia y el 35° aniversario del Protocolo sobre protección del medioambiente, la Coalición para la Antártida y el Océano Austral (ASOC) señala que las advertencias científicas críticas no están logrando que se traduzcan en medidas políticas. “El ritmo al que avanza la toma de decisiones diplomáticas sigue siendo peligrosamente lento si se lo compara con la rapidez a la que se producen los cambios climáticos y los efectos en la biodiversidad de la Antártida”, dice Claire Christian, directora ejecutiva de ASOC.
El foco histórico en paz y ciencia
La sede de esta reunión, Hiroshima, sirvió como un poderoso contexto para reafirmar a la Antártida como “reserva natural consagrada a la paz y a la ciencia”. La dedicación de Japón a estos valores marcó un tono colaborativo para los debates. “El Tratado Antártico fue un milagro de mediados del siglo XX. Hoy, las Partes tienen una histórica ventana de oportunidad para honrar ese legado concretando nuestra ambición del siglo XXI en un aspecto que nos une a todos: un medio ambiente saludable”, dijo Patricia Cavalcanti, directora de Programa Asia-Pacífico, Agenda Antártica.
Crece la huella del turismo sin regulación en la Antártida
ASOC celebra el progreso en las negociaciones para establecer un marco normativo para el turismo, y mantiene su postura de insistir en que las Partes deben definir reglas obligatorias que permitan lidiar con el aumento masivo de visitantes. Sin un marco de validez legal, la huella comercial en crecimiento supone el riesgo de ejercer una presión irreversible sobre los espacios naturales antárticos y sus frágiles ecosistemas. “Ya no podemos seguir dependiendo de normas mayormente voluntarias mientras que las operaciones turísticas se expanden rápidamente en todo el continente”, dijo Ricardo Roura, asesor principal de ASOC. “Desarrollar un marco es un comienzo, pero más allá de eso, la RCTA debe convertir urgentemente estos debates en normativa jurídicamente vinculante, antes de que el crecimiento del turismo supere a nuestra capacidad de proteger el medio ambiente y los valores intrínsecos reconocidos en virtud del Protocolo”.
Se necesitan medidas mundiales ante la crisis climática
ASOC subrayó que la paz y la protección del medioambiente no pueden tratarse separadamente, y advirtió que la preservación de sistemas naturales que sustentan la vida, como la capa de hielo antártico —que se está colapsando—, es fundamental para evitar conflictos mundiales. Este peligro ya fue ampliamente reconocido: las encuestas de seguimiento mundial del Pew Research Center y la Encuesta de riesgo mundial de Gallup arrojan que cerca de dos tercios de la humanidad (67 %) consideran que la crisis climática es una gran amenaza para el futuro de nuestro planeta. “La crisis climática es el desafío definitorio de nuestra era y la RCTA no puede tratar a la Antártida como un problema regional aislado”, dijo Pam Pearson, directora de la Iniciativa Internacional sobre el Clima y la Criosfera (ICCI). “Este foro debe aprovechar su influencia diplomática para transmitirles a la CMNUCC y a los líderes del mundo que, a menos que reduzcamos urgentemente las emisiones de combustibles fósiles, nos enfrentaremos a las amenazas extremas que supone el derretimiento de la capa de hielo antártico”.
Alertas científicas y retrasos en las políticas: El pingüino emperador desprovisto de protección
En la reunión se evaluó la propuesta de designar al pingüino emperador como Especie Especialmente Protegida, después de su elevación al estado “en peligro” en la Lista Roja de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN) a principios de este año.
Los organismos científicos, como el Comité Científico de Investigaciones Antárticas (SCAR), reportaron cambios “abruptos y en aceleración” en todos los sistemas antárticos, y destacaron la pérdida “excepcional” de hielo marino, un hábitat esencial de los pingüinos emperadores.
Si bien la RCTA posibilitó un avance gradual en el que las Partes reafirmaron como prioridad la protección del pingüino emperador, en la reunión no se concretó la proposición de declarar formalmente su estado de Especie Especialmente Protegida. La propuesta, resistida por una pequeña minoría de las Partes, hubiera puesto en funcionamiento un marco coordinado de medidas de conservación enfocadas en evitar que los pingüinos emperadores sigan perdiendo su hábitat a índices cada vez más rápidos y en reducir el riesgo de extinción funcional para el 2100, algo que ya está proyectado en las trayectorias de emisiones “sin cambios”.
“El barómetro está parpadeando en rojo y, sin embargo, un reducido grupo de Partes impide que se implementen protecciones fundamentales”, dijo Rod Downie, asesor principal de Polos y Océanos de la WWF. “El peligro que corre el pingüino emperador es un claro recordatorio del vínculo indivisible que tienen las crisis climáticas y naturales. Ahora debemos dirigir la mirada a la reunión del año que viene en la República de Corea para garantizar medidas de acción significativas y proteger a este icono de las regiones heladas”.
ASOC y sus socios colaboraron para derribar la barrera que separa a la diplomacia polar de la sociedad por medio de una serie de eventos de alta visibilidad, como una mesa redonda pública en Tokio, la exposición fotográfica “From Antarctica to Hiroshima” (De la Antártida a Hiroshima) y un concurso de arte juvenil. Estas iniciativas coincidieron con un Taller de divulgación y educación a cargo de la RCTA, un evento histórico que se lleva a cabo solo una vez cada diez años. “La sociedad civil debe considerarse una pieza clave en el Sistema del Tratado Antártico”, dijo Randal Helten, director representante, Friends of the Earth Japan. ASOC pide a viva voz que el Sistema del Tratado y las Partes ofrezcan mayor transparencia, para garantizar que la diplomacia polar tenga la visibilidad adecuada y llegue a las audiencias mundiales sobre las que tiene un impacto.
Fotografía: Cortesía Coalición para la Antártida y el Océano Austral (ASOC)
















